Por llamar mediocres a quienes votaron por López Obrador y abandono de sus funciones entre otros señalamientos, diputados locales determinaron no ratificar a Rebeca Xicohténcatl como Magistrada del Poder Judicial.
Debido a que llamó mediocres a quienes votaron por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y abandonó sus funciones entre otras omisiones, diputados locales determinaron no ratificar a Rebeca Xicohténcatl Corona como magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE).
Con 17 votos a favor y cinco en contra los integrantes de la LXIII Legislatura negaron la ratificación de la magistrada por seis años más, pues su plazo vence el próximo mes de marzo del 2021.
Durante la sesión extraordinaria los diputados locales leyeron dos dictámenes presentados por la Comisión Especial encargada de dictaminar uno presentado por la mayoría y otro por la minoría encabezada por la diputada Luz Mata Lara que era en sentido de ratificar en el cargo a la magistrada de plazo por cumplir, sin embargo únicamente obtuvo cinco votos.
Tras un proceso de evaluación que contempló varios aspectos, el dictamen aprobado por la mayoría de legisladores determinó que Xicohténcatl Corona omitió ajustar su conducta a los principios de excelencia, imparcialidad y profesionalismo, que prevé el Código de Ética del Poder Judicial del Estado de Tlaxcala, en tanto que todo juzgador debe actuar de manera tal que su comportamiento sea congruente con la dignidad del cargo y función que desempeña, por otra parte, debe evitar emitir opinión que implique prejuzgar sobre un asunto, abstenerse de emitir comentarios impropios sobre la ciudadanía y actuar de manera tal que su conducta genere credibilidad y confianza por parte de los justiciables en sus instituciones públicas, extremos que no se cumplieron en el particular afectando la buena reputación que debe conservar todo servidor público, máxime la altísima responsabilidad que le corresponde al ser Magistrada integrante del TSJE.
La Comisión Especial concluyó que de manera objetiva y razonada que se ha visto mermada la buena reputación de la magistrada sujeta a evaluación, aunado a que su desempeño profesional no se ajustó a los principios que rigen su actuar tanto público como privado.
“Es interés de ésta Comisión, que los magistrados integrantes del Tribunal Superior de Justicia del Estado, sean personas que durante el ejercicio de su encargo, se distingan por su diligencia, experiencia profesional y honestidad invulnerable, que por el desarrollo de su actividad, desempeño y dedicación, puedan permanecer en sus cargos, generando así, que la sociedad cuente con Magistrados idóneos, independientes y autónomos; que se trate de personas que en el desempeño de sus funciones, se hayan apegado a los principios de honestidad, independencia, imparcialidad, eficiencia, eficacia, con la excelencia propia de quien imparte justicia para la sociedad; para lo cual se requiere, que quede perfectamente acreditado, que durante el periodo en que han desarrollado la magistratura, permanentemente hayan observado esas cualidades, que cuenten con una vocación inquebrantable al servicio de la impartición de justicia; que no descuiden la función o el desempeño de las labores propias de la misma; que no abandonen el cargo por otras actividades o pretensiones ajenas a la judicatura; acrediten gozar de buena conducta y fama pública; que carezcan de conductas negativas, que se conduzcan con ética”, justificaron.