Inicio mis comentarios felicitando a todos los periodistas que ejercen esta noble e importante profesión, lo mismo en medios electrónicos, como escritos, en radio y televisión, ya que el pasado primero de julio, celebraron el “Día del Periodista”, fecha en la que los diferentes sectores de la sociedad, hacen un reconocimiento a miles de trabajadores de medios de comunicación, que diariamente tienen como propósito y objetivo, informar veraz y oportunamente los acontecimientos que genera una sociedad en constante cambio, sin duda que la fecha nos permite hacer una pausa y meditar , que el trabajo periodístico tiene una serie de satisfacciones, pero a la vez muchos peligros cuando se tocan o señalan intereses de gente en el poder o de grupos que trastocan la legalidad de la Ley.
Es de reconocer que a quienes cumplen con los postulados prioritarios para ejercer la Libertad de Expresión, pero no sólo como un discurso, sino como una actitud profesional, aunque también es menester señalar que algunos comunicadores no tienen ni la mínima ética profesional, para ejercer esta noble profesión, ya que se transforman en chantajistas y comerciantes, olvidando que el periodismo debe ser objetivo.
Pasando a otro tema el pasado primero julio se celebró un año, de que Andrés Manuel López Obrador, concretizo un proyecto de más de una década, y que finalmente en el 2018, logró su objetivo, llegar a la Presidencia de la República, con el apoyo de más de 30 millones de Mexicanos, que depositaron su sufragio con la esperanza de un cambio verdadero.
Si bien es importante reconocer el triunfo de un personaje que se caracterizó por su perseverancia y por su terquedad, también es importante señalar las circunstancias que le permitieron a AMLO, tener un triunfo rotundo, y que sí las vemos desde la óptica imparcial y objetiva podemos deducir que tanto el PRI,PAN Y PRD, las tres fuerzas políticas más importantes, en las últimas tres décadas fueron quienes abonaron para que el hoy Presidente, triunfara y no porque le hayan brindado su apoyo sino que fueron sumando una serie de abusos como la corrupción, el enriquecimiento ilícito, el compadrazgo, la deshonestidad, pero principalmente las tres fuerzas se olvidaron de millones de mexicanos que reclamaban igualdad, democracia y el ser escuchados en sus demandas, lo cual nunca sucedió, ya que cada día se acrecentaba la riqueza en unos cuantos pero la mayoría de mexicanos se hacían más pobres y eran testigos de cómo un reducido grupo de políticos y empresarios movían al país de acuerdo a sus intereses, de ahí el descontento de más de 30 millones de mexicanos que en el 2018, les dieron la espalda a los tres partidos y le dieron el triunfo a MORENA, hoy los mexicanos somos testigos de un cambio donde los aciertos y desaciertos gubernamentales, son el pan de cada día, los aciertos minimizados por los opositores al gobierno, y los desaciertos magnificados para tratar de que el gobierno pierda fuerza y credibilidad, situación que no permite hacer un balance real, aunque hay que reconocer que AMLO, sigue teniendo un gran capital político, no así su gobierno, y esto lo señalo no como un descalificativo, sino porque hay personajes como el Senador Ricardo Monreal, quien reconoce que en el actual gobierno hay novatez , desconocimiento y falta de valor para tomar decisiones de la mayoría de funcionaros federales, lo que debe corregirse, si bien es difícil hacer un balance en siete meses de gobierno, será importante conocer si AMLO, hace cambios no solo de forma, sino de fondo ya que será difícil que en unos meses se puedan desterrar vicios e intereses personales y de grupos que por décadas han movido al país.
Los análisis de siete meses de gobierno, tienen diferentes apreciaciones, de acuerdo a la óptica de quienes las realizan, pero seguramente serán los millones de mexicanos que forman las diferentes clases sociales quienes darán un calificativo de que se han dado cambios en la forma de gobernar, es palpable que no a todos les gusta y es respetable, que el nuevo gobierno ha cometido errores es importante señalar y reconocer, y de que hay aciertos es menester resaltar, no todo está mal, ni todo está bien, faltan cinco años y cinco meses para hacer un balance final.
Por último, quiero señalar que como trabajador de la educación, no comparto las formas que utilizo quién dirige el sector educativo para solucionar un problema que llevaba un mes de haberse generado, la violencia puede generar más violencia, ahora será importante que tanto las autoridades educativas como sindicales, utilicen el diálogo y la concertación como medios para solucionar la problemática, que enfrenta la delegación sindical de la USET, ojalá el Secretario de Educación no caiga en el juego perverso del dirigente de la Sección 31: Demetrio Rivas, quien no quiere entender que en un sindicato todas las estructuras sindicales tienen representatividad, y no “porque no me cae” o “no se me subordina”, lo excluyo y lo olvido, en una lucha no todo se puede ganar, ni todo se puede aprobar.