Brissa Montero
La intención de los partidos Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES), se fracturó la noche del pasado 17 de enero en la Ciudad de México por la cerrazón de la senadora Lorena Cuellar Cisneros y Joel Molina, quienes están al frente de Morena en Tlaxcala.
Se sabe que después de la intentona para que en la entidad pudieran ir juntos fracasó, pues Morena no abrió la posibilidad de incluir en el reparto de candidaturas locales al PT y PES, por lo que éstos partidos considerados chiquitines ya trabajan juntos para concretar algo y juntos poder ir en las próximas elecciones del 1 de julio.
Fuentes cercanas en las negociaciones, expresaron que lamentablemente la “cerrazón” de Morena hizo añicos los acuerdos ya que privilegiaron sus propuestas tanto a aspirantes a diputados federales como locales, a pesar de que muchos son cartuchos quemados y que representan al viejo régimen del priismo en la entidad.
Aunque aclararon que respaldarán la alianza para presidente de la República, lo cierto es que buscarán el mecanismo para competir en la contienda solos o entre el PT y PES, pues “no seremos sus comparsa ni sus damas de compañía”, así que hasta el día de ayer los acuerdos se rompieron.
Más aún, sentenciaron que por primera ves en Tlaxcala Andrés Manuel López Obrador podrá perder la elección por culpa de sus representantes en la entidad.